El
Sutra del
Diamante
(Abreviado)
Traducci—n: JosŽ Silvestre Montesinos
1. Esto es lo que he o’do:
En cierta ocasi—n, Buda estaba en el retiro de Anathapindika en el bosque de Jeta, cerca de la ciudad de Sravasti, en una reuni—n de 1250 monjes. DespuŽs de vestirse, hacer la ronda de las limosnas por la ciudad e ingerir su œnica comida diaria, se sent— junto a los monjes.
2. El monje Subhuti se inclin— ante Buda y le hizo una pegunta: "ÀQuŽ deber’a tener en cuenta alguien que quisiera seguir el camino del Bodhisattva?"
3. Buda respondi—: "Un Bodhisattva debe tener en cuenta lo siguiente: todas las criaturas, tanto si provienen de un œtero como de un huevo, tanto si se transforman como mariposas o aparecen milagrosamente, tanto si tienen un cuerpo como si son meros esp’ritus, tanto si son capaces de pensar como si no lo son: Áa todas estas criaturas debe ayudar a entrar en el Nirvana antes que a s’ mismo!
"Pero, ten en cuenta, Subhuti, que en realidad no existe algo parecido a un "yo" que ayuda, ni tampoco algo parecido a otro "yo" que recibe ayuda. ÁUn Bodhisattva que no es capaz de reconocer esta realidad no es un verdadero Bodhisattva!
4. "Un verdadero Bodhisattva no obtiene placer de este acto de compasi—n y no se interesa por las apariencias. ƒl tan solo ayuda a los dem‡s desinteresadamente.
"ÀPuedes medir el Este, el Oeste, el Norte y el Sur, Subhuti?"
"No, Se–or."
"Pues tampoco puedes medir el mŽrito de alguien capaz de ayudar a los dem‡s sin pensar en s’ mismo."
5. "ÁSubhuti! ÀPuede alguien reconocer a un Buda en base a sus caracter’sticas f’sicas?"
"No, Se–or. Tœ nos has ense–ado que ser un Buda no depende de caracter’sticas f’sicas."
"As’ pues, alguien que se preocupe por las apariencias jam‡s reconocer‡ a un Buda, pero alguien que no se preocupe por ellas quiz‡ s’ pueda."
6. Subhuti pregunt—: "Se–or, Àhabr‡ siempre gente que entienda tu mensaje?"
Buda respondi—: "ÁNo lo dudes, Subhuti! Siempre habr‡ gente que, habiendo escuchado el mensaje, aceptar‡ sus preceptos y practicar‡ nuestro camino. ÁNuestro mensaje llegar‡ a la gente simplemente porque es verdadero! Llegar‡ un momento en que la mayor’a ni siquiera necesitar‡n las palabras, sino que estar‡n m‡s all‡ de ellas. Todos debemos esforzarnos en ir m‡s all‡ de las palabras, porque uno puede sentir apego por ellas, y no debemos sentir apego por nada. Debes comprender que mis palabras son como una balsa que se emplea para cruzar un r’o. Cuando su utilidad ha sido satisfecha, debe ser dejada atr‡s si queremos llegar m‡s lejos.
7. "As’ que dime, Subhuti. ÀHe ense–ado mi lecci—n final?"
"No, Se–or. La lecci—n final no es algo que pueda ser ense–ado, porque la lecci—n final no es una cosa que se pueda agarrar o estrechar."
8. Buda dijo: "Dime, Subhuti. Si alguien se desprende de un universo lleno de tesoros para ayudar a los dem‡s, Àtendr‡ esto algœn mŽrito?"
"S’, Se–or. Su mŽrito ser‡ grande. Pero tœ tambiŽn nos has ense–ado que, para que este acto de generosidad sea genuino, debe haber sido hecho sin pensar en obtener mŽrito alguno. De hecho, Áeste hombre no deber’a haber pensado en s’ mismo lo m‡s m’nimo!
Buda dijo: "Entonces, si alguien comprende y comparte con otro cuatro frases de mi mensaje, su generosidad ser‡ incluso mayor. ƒl no est‡ simplemente dando una cosa, Áest‡ ayudando a crear futuros Budas!"
9. "Dime, Subhuti. ÀAlguien que est‡ empezando a comprender mi mensaje se dir’a a s’ mismo: 'He conseguido algo grande'?"
"No, Se–or. Decir algo as’ implicar’a que el principiante no comprende que no existe ningœn ego que pueda arrogarse ningœn mŽrito."
"ÀY alguien que estŽ muy avanzado en la comprensi—n de mi mensaje se dir’a a s’ mismo: 'He conseguido algo grande'?"
"No, Se–or. Alguien que dijera algo as’, estar’a tambiŽn diciendo que existe un ego que alcanza algo, y que existe algo que alcanzar. ƒstos no son los pensamientos de alguien que entiende tu mensaje.
"Se–or, tœ has dicho que he logrado alcanzar la paz y me he liberado de las pasiones. De hecho, ya no anhelo tener el estatus de un santo. Si lo hiciera, estoy seguro de que tœ no pensar’as tan bien de m’."
10. "Subhuti, si yo te dijera, 'los Bodhisattvas adornan los cielos', Àestar’a en lo cierto?"
"No, Se–or, los adornos son ilusiones, y las ilusiones no tienen lugar en los cielos."
"Y, por tanto, los Bodhisattvas tienen que liberar su mente del ego, y dejar de preferir un olor u otro, un sonido u otro, una vista a otra. Un Bodhisattva no debe sentir deseo o aversi—n por nada."
Buda pregunt—: "Subhuti, si un hombre tiene un cuerpo tan grande como una monta–a, Àes un gran hombre?"
"No, Se–or. Porque un "gran hombre" son s—lo palabras, y ser un gran hombre es tan solo una ilusi—n, originada por la creencia en el ego."
...
13. Entonces Subhuti le pregunt— a Buda, "Se–or, Àc—mo llamaremos a este serm—n?"
Buda respondi—: "Ll‡malo ÔEl Sutra del Diamante del Entendimiento PerfectoÕ. Como un filo de diamante, puede cortar todo tipo de ilusiones."
...
14. Tras esto, Subhuti tuvo una conciencia plena del significado del serm—n y comenz— a llorar. "Se–or, gracias por este serm—n. Cualquier ser que con una mente pura lo escuche y lo entienda ser‡ conmovido por Žl. Dentro de cientos de a–os su claridad seguir‡ siendo apreciada."
...
32. "Subhuti, si alguien se desprendiera de tesoros suficientes como para llenar un universo, no tendr’a tanto mŽrito como alguien que comprendiera y compartiera unas pocas l’neas de este serm—n.
"Por lo tanto, ÀquŽ deber’a tener en cuenta alguien que comenzara a seguir el camino del Bodhisattva?
"Como una estrella fugaz, como una burbuja en un torrente,
Como una llama al viento, como la escarcha bajo el sol,
Como un destello de luz o un sue–o fugaz,
As’ debemos entender el mundo del ego."
Subhuti y el resto de los monjes se llenaron de gozo al escuchar el serm—n de Buda.