Accent

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Modern Language Internships

An Afternoon at Shippensburg University: A Movie
By Erin Koch and Dominique Riley
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Le bal du tango
by Mark Hammond

Mon jardin, une année de joie
by Nellice Gillespie

Les Maximes de La Rochefoucauld -- La Tromperie
by Gavin Hogg

Les Maximes de La Rochefoucauld -- Le trompeur trompé
by Sarah Weeks

J'attends
by Megan Fisher

La lengua entre los españoles y la gente indígena de México
por Tatiana Zarnowski
Schizophrénie Linguisque
by Angie Marshall
Quelques thèmes existentialistes dans Le Mur et La Chambre
Par: Elisa Cotelo
Der Wille zu leben
von Edward Manfre
Meine Schwester
von Amy Lubiensky
   

Schizophrénie Linguisque
Le Baiser Sacré/The Folding & Timbale Musaic
by
Angie Marshall

Le Baiser Sacré/The Folding & Timbale Musaic
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Historia de la lengua...

La lengua entre los españoles y la gente indígena de México
por
Tatiana Zarnowski

    Cuando los misioneros españoles llegaron a México, sabían que iban a quedarse por mucho tiempo. La Nueva España era el territorio de España, y no iban a salir muy pronto. Pero la gente indígena vio la conquista de otra manera; creía que la llegada de los españoles era debida a su pecado, y si la gente indígena obedecía, sus propios dioses la recompensarían. Después de unos años la gente indígena estaba aculturada a las creencias cristianas. Aunque se consideraban cristianos, la gente indígena todavía creía un poco en su antigua ideologia. En la literatura religiosa del siglo XVI, podemos ver el choque de las creencias cristianas con las de la gente que hablaba el náhautl. Algunas obras de teatro escrito por los frailes cristianos muestran las imágenes nahuas y los modos especiales de enseñar a los indios. Ademas, en algunas leyendas como la aparición de la Virgen de Guadalupe, podemos ver la influencia de la gente indígena, que creaba las leyendas en una forma distintamente americana.


Cuando los misioneros llegaron a México para predicar a los indios en 1521, les predicaron en español primero. Entonces algunos misioneros decidieron aprender el náhuatl. Fray Bernadino Sahagún era uno de los primeros frailes en aprenderlo. El enseñó la gramática española a los indios, y aprendió el náhuatl de los estudiantes más listos (Todorov 223). Con la ayuda de sus estudiantes, Sahagún escribió una serie de libros en náhuatl sobre la cultura, las costumbres y la literatura de la gente. Sahagún estaba fascinada por la cultura de esta gente, y quería conservarla en la palabra escrita. Algunos de los misioneros franciscanos como Sahagún creían que los indios eran inocentes; aunque eran salvajes, no tenían la culpa por sus pecados (Liss 91).


Sahagún también quería aprender la lengua para predicar mejor a los indios. Cuando escribió los libros sobre la cultura y las creencias, Sahagún lo hizo para "conocer las costumbres prehispánicas, tanto para adecuar la acción doctrinaria como para descubrir los vestigios de la antigua religión, que obstaculizaban la actividad de los frailes" (Lopez Austin 43). Los conceptos básicos de cristianismo no traducían bien al náhuatl. La gente náhuatl no tenía concepto de un Cielo transcendental, aunque una pequeña parte de la persona vivía después de la muerte (Burkhart 210). El individuo nahua estaba dividido en tres partes, no solo dos como el cuerpo y el alma cristiano (Klor de Alva 182). Los dioses y espíritus de la antigua religión eran ambivilantes; es decir, no eran completamente buenos ni malos como Dios y el diablo cristiano (Klor de Alva 176).


Para facilitar la conversión, los misioneros sustituyeron algunos elementos de cristianismo con los elementos de la antigua religión. Los frailes decidieron permitir bailes y fiestas comunitarias porque eran tan popular en la religión precolombiana. En las fiestas nuevas, la gente celebraba los santos y la Trinidad con música y fiestas (Ravicz 40-1). Los santos tomaron el lugar de los dioses y las fiestas cristianas y días santos reemplacieron las fiestas del calendario (Ravicz 42). El teatro religioso en México utilizó unas características de la lengua indígena para placer a la gente, y para que la gente entendiera los rituales. Se usó el lenguaje poético como la literatura nahuatl precolonial (Ravicz 30). Las obras de teatro religiosas fueron escritas por los frailes con la ayuda de los indios. "El sacrificio de Isaac" es del siglo XVI. En la obra, hay varios ejemplos de la influencia náhuatl en la lengua, y también ejemplos de como los frailes cambiaron la historia tradicional por los indios. Habrahan refiere a Isaac como una joya (Ravicz 87). Esta metafora es típica de poesía prehispánica náhuatl. Los padres les consideraban a los niños como ornamentos preciosos que hacían bonitos los padres (Ravicz 246). Habrahan le habla a Isaac en una manera típica de la retórica del día precolombiano, en oraciones de padre a hijo llamados "hueyhueytlatolli" en náhuatl. Los frailes cristianos usaban la forma de las oraciones para predicar a la gente. Era un modo de estar más comprehensible a la gente indígena. El hueyhueytlatolli entre Habrahan y Isaac es como sigue:
I offer you my counsel, embracing you at the same time. You must believe that the following is the truth: that God the almighty Father created you and all the creatures of the earth, both visible and invisible. Hear them, oh my beloved and esteemed son! Watch with this purpose in mind, that you do not stain your soul, your spirit, in some way and in some time. Would you always feel as a precious stone, and think as a pearl. For a child of God ought to be thus. (Ravicz 88)

 

Los escritores usaron la forma del hueyhueytlatolli para enseñar las creencias cristianas. Es una forma de enseñar muy geniosa, porque los frailes estaban recreando la literatura náhuatl para sus propias esperanzas; para predicarselo el cristianismo. Un hueyhueytlatolli de la época precolonial tiene el mismo sabor de la obra de teatro, sin las referencias a Dios. Lo siguiente es un ejemplo del lenguaje que los señores usaban para hablar a sus hijos: Hijos míos, escuchad lo que os quiero decir, porque yo soy vuestro padre, y tengo cuidado y rijo esta provincia, ciudad o pueblo, por la voluntad de los dioses; y aunque lo que hago, lo haga con muchas faltas, y defectos delante de dios y de los hombres que morirán… (Sahagún 121)


Aquí el padre ofrece más palabras de cuidado que de orgullo y felicidad. Quizás los escritores de "El sacrificio de Isaac" creía que Habrahan debe ser un padre muy orgulloso en su hijo, más que normal, para mostrar que sólo lo sacrificaba su hijo si era el voluntad de Dios. En esta obra, los frailes escribieron algunas cosas para enseñar mejor el mensaje del cristianismo a los indios. Escondieron que Ishmael, el hijo de Hagar, era el hermano de Isaac, y, por extensión, que Hagar era la novia de Habrahan aunque estaba casado con Sara. Los indios tenían más de una mujer en la época precolombiana, y los frailes querían eliminar este problema. En vez de usar una palabra náhuatl para decir "hermano," Ishmael le llama a Isaac "no'kniuhtcinen," variante de "ikniuhtli," que significa "amigo" (Ravicz 84). En otra manera está diferente la obra de las del español. Ishmael, el criminal de la obra, adora el sol. El dice: "Oh you sun! You who are so high! Warm us even here with your great splendor as well as in every part of the world, and-in the way which you are able-prosper all the peoples of the earth!" (Ravicz 89). De hacer pagano Ishmael, el criminal, los frailes forzaron la gente a identificar con los cristianos, y no con los paganos.


Otra obra de teatro religiosa se llama "La adoración de los reyes." En esta obra también hay referencias a la cultura de los pueblos nahuas, y el lenguaje muestra la influencia de los autores indios y los frailes, que cambiaron la historia un poco del original. Gaspar, un rey mago, dice al mensajero: "Go into the city of Jerusalem and tell this to Herod. Explain to him that we have come here from the East, and that we kiss (salute) both his hands and his feet many times" (Ravicz 124). Una traducción literal del náhuatl dice que "muchas veces" es actualmente "cuatrosientos veces" que significa "con repetición" (Ravicz 248). Esta salutación significaba gran respeto en la época prehispánica (Ravicz 248). Cuando Herod recibe a los reyes, él les cuenta a los nobles, "Come to meet and salute the kings. Play (make music) and dance! Entwine them with flowers, and show them honor! For truly I await them" (Ravicz 126). La música y el baile se usaban en la época precolonial para dar la bienvenida a alguien importante (Ravicz 248). Herod refiere a Dios en un modo precolombiano. El dice a los reyes magos: "Oh that God might strengthen you, that great ruler our Lord God! Perhaps He will give you power-He who is near at hand, He who is nigh to all things!" (Ravicz 127). Se refirió a los dioses precolombianos por este modo. Significa que los dioses eran omnipresentes (Ravicz 248). Los reyes describen la estrella al este en un lado interesante. Melchior, el rey, dice que en el interior de la estrella, ellos vieron "a most beautiful and desireable child" (Ravicz 128). Así la estrella muestra la profecía no sólo por la dirección, sino también con la imagen del Niño. En la tradición náhuatl, personas solían ver imágenes en las estrellas y cosas celestiales. "Tochtli" era un dios conejo muy famoso que se vio en la Luna en ciertos períodos (Ravicz 248). Con esta imagen en la estrella, el teatro es más creíble para la gente indígena. Los frailes trambién pusieron una referencia a la Tierra como algo no viva, para enseñar las creencias cristianas a la gente indígena. Rey Gaspar dice: "For the world has neither father nor mother, neither vassals nor servants. It has neither eyes nor ears. It is basically mute; it neither makes sounds nor does it speak. It is as something decapitated, like something which no longer has a head and goes about walking cautiously" (Ravicz 135). En las leyendas en náhuatl, la Tierra es la fuerza creativa femenina en contraste al sol, criado masculino (Taggart 59).


La Virgen de Guadalupe es figura muy importante a la cultura mexicana hoy en día, y sus raices vienen de un indio que hablaba el náhuatl. Según la leyenda, la Virgen apareció a un pobre indio que se llamaba Juan Diego. Después de que se populariza la leyenda y el icono de la Virgen de Tepeyac, la gente indígena la vio a la Virgen de Guadalupe como santa mexicana. Ella no era santa del viejo mundo; no vino de los españoles. La forma de la leyenda de la aparición de la Virgen es semejante a las historias del género ciclo de los pastores del español medieval y renacentista. En esas historias, como en esta, la Virgen aparece a una persona que es afuera del poder social. Quiere un templo en su honor. Los autoridades piden una señala de la persona y no cree el hombre hasta la produce (Burkhart 204). Aunque es semejante a las leyendas europeas, hay diferencias también. El lenguaje de la leyenda de la aparición de la Virgen de Guadalupe muestra las influencias de la lengua y la cultura náhuatl. Dije antes que la gente indígena no tenía concepto del Cielo transcendental. Según las enseñanzas de los frailes, utilizó su concepto anterior del mundo de flores, plantas bonitas, piedras preciosas y pájaros tropicales (Burkhart 210). Era mundo terrenal. En la leyenda, un poco antes de que Juan Diego viera a la Virgen, oyó cantar arriba del cerrillo, semejaba el canto de varios pájaros preciosos; callaban a ratos las voces de los cantores; y parecía que el monte les respondía. Su canto, muy suave y deleitoso, sobre pujaba al del coyoltototl y del tzinizcan y de otros pájaros lindos que cantan. (de la Torre Villar 25, énfasis del autor). Los habladores del náhuatl que repitieron esta historia usaron las imágenes de los pájaros para indicar que algo sobrenatural iba a pasar. Asocian a Santa María y Jesucristo con la luz y el sol. Los cristianos europeos usan la metáfora de la Luz para Jesucristo, pero para la gente indígena era más literal. Ellos pensaban en la época precolombiana como época oscura, y la época cristiana como edad de la luz (Burkhart 211). Esta creencia tiene sus raices en la religión precolombiana, porque el mundo náhuatl se dividía en épocas con diferentes soles. Cuando se convirtió a otra religión, es como un nuevo sol vino al mundo. Así en la leyenda de la Virgen, la Señora tiene características del sol: "su vestidura era radiante como el sol" (de la Torre Villar 28). También se usa imágenes de piedras preciosas en relación con la Virgen: El risco en que posaba su planta, flechado por los resplandores, semejaba una ajarca de piedras preciosas y relumbraba la tierra como el arco iris. Los mesquites, nopales y otras diferentes hierbecillas que allí se suelen dar, parecían de esmeralda, su follaje, finas turquesas, y su ramas y espinas brillaban como el oro. (de la Torre Villar 28) El nopal y las plantas localiza el texto en México, mientras su transformación refiere al mundo de flores.


Estos ejemplos de la literatura religiosa del siglo XVI muestran que el cristianismo estaba totalmente asimilado por la gente indígena. Combinan elementos del cristianismo y su antigua religión para hacer cristianismo sí mismo. Los frailes, por su parte, usaban las imágenes de la lengua y cultura náhuatl para hacer real el cristianismo. Es una de las ironías mas grandes de esta época; que mientras usaban los frailes partes de la lengua y cultura náhuatl, prohibieron que la gente creyera en otras partes, como la religión.

Burkhart, Louise. "The Cult of the Virgin of Guadalupe in Mexico." South and Meso-American Native Spirituality: From the Cult of the Feathered Serpent to the Theology of Liberation. Ed. Gary H. Gossen. New York: Crossroad, 1993. Vol. 4 of World Spirituality: An Encyclopedic History of the Religious Quest. 198-227.


Klor de Alva, J. Jorge. "Aztec Spirituality and Nahuatized Christianity." South and Meso-American Native Spirituality: From the Cult of the Feathered Serpent to the Theology of Liberation. Ed. Gary H. Gossen. New York: Crossroad, 1993. Vol. 4 of World Spirituality: An Encyclopedic History of the Religious Quest. 173-97.


Liss, Peggy. Mexico Under Spain: 1521-1556: Society and the Origins of Nationality. Chicago: UP of Chicago, 1975.
Lopez Austin, Alfredo. Cuerpo Humano e Ideologia: Los Concepciones de los Antiguos Nahuas. 2 vols. Ciudad Universitaria, México: Universidad Nacional Autonoma de México, 1984.


Ravicz, Marilyn Ekdahl. Early Colonial Religious Drama in Mexico: From Tzompantli to Golgotha. Washington: Catholic UP of America, 1970.
Sahagún, Fray Bernadino. Historia General de las Cosas de la Nueva España. 2nd ed. México: Editorial Porrua, 1969. Vol. 2.
Taggart, James. Nahuat Myth and Social Structure. Austin: UP of Texas, 1983.


Todorov, Tzvetan. The Conquest of America: The Question of the Other. Trans. Richard Howard. New York: Harper & Row, 1984.
De la Torre Villar, Ernesto, y Ramiro Navarro de Anda. Testimonios Históricos Guadalupanos. México: Fondo de Cultura Económica, 1982.

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Quelques thèmes existentialistes dans Le Mur et La Chambre
Par: Elisa Cotelo

La philosophie existentialiste est surtout connue grâce à un de ses créateurs, Jean Paul Sartre, qui, suivant les pas d’autres philosophes, a composé quelques-unes des oeuvres les plus célèbres de ce genre. Un aspect particulier de cette philosophie révolutionnaire est que bien qu’il y ait des essais qui expliquent cette manière de penser, la plupart des travaux littéraires sur le sujet consistent en nouvelles, romans, et pièces de théâtre qui, grâce aux symboles, montrent l’idéologie de l’existentialisme. Ces thèmes, qui comprennent tout, des idées les plus simples jusqu’aux réflexions les plus complexes, sont sinon très évidentes, très bien cachées mais remarquablement élaborées. Le Mur et La Chambre, de Jean Paul Sartre, sont deux nouvelles exemplaires en ce qui concerne leur mise en pratique de l’existentialisme.

«Les nouvelles dans Le Mur insistent sur les aspects arbitraires des situations où les personnes se trouvent et l’absurdité de leurs tentatives de s’occuper d’elles rationnellement. Toute une école de littérature de ‘l’absurde’ s’est développée par la suite» (1). La première des nouvelles, Le Mur, parle de trois jeunes hommes qui se trouvent dans une situation extrême, mais très commune dans les années 1930 en Espagne. Les trois personnages sont très différents—Tom est Irlandais, Pablo Ibbieda est un militant anarchiste, et Juan est le frère d’un militant—mais ils sont amenés ensemble dans une cellule pour être jugés, et éventuellement tués pour des raisons politiques. Au milieu de cette circonstance existentialiste, Pablo doit décider s’il veut vivre ou mourir, ce qui dépend de s’il trahit son ami, Ramon Gris. Voici notre premier thème existentialiste: la liberté de choisir, ce qu’on peut faire dans la bonne ou la mauvaise foi.

La question de base de ce dilemme est la suivante: mon existence est-elle plus importante que l’existence de quelqu’un d’autre? La question existentialiste est adorée par les adeptes de cette philosophie et elle est aussi une question fondamentale pour pouvoir comprendre le but des êtres humains dans le monde. La question qu’on doit se poser après cette première est s’il y a une décision authentique à faire, et s’il est possible d’échapper à cette situation infernale. Evidemment, il y a seulement deux choix, le premier étant la mort, et le deuxième étant la mort de quelqu’un d’autre due à notre trahison.
Clairement, on a la liberté de choisir, et c’est un aspect très positif de cette philosophie qui, au cours des années, a gagné une réputation de philosophie tragique et pessimiste. Sartre, cependant, croit que tout le monde est libre grâce à son habilité de prendre des décisions, mais, selon lui, on est toujours lié à la morale, qui affecte ces décisions.

Tous les thèmes qu’on peut trouver dans Le Mur sont finalement liés par l’idée de base existentialiste, «l’existence précède l’essence.» On voit dans cette nouvelle que l’homme est un être conscient de lui-même, de ses décisions, et de leurs conséquences. Il n’y a aucune définition ou généralisation; les êtres humains ne sont que leurs propres existences conscientes (2), capables de prendre des décisions et capables de comprendre qu’aucune vie n’est plus précieuse que les autres.
Après cette nouvelle, on trouve La Chambre, une histoire d’amour pas comme les autres. Eve et Pierre, un couple très jeune, a une relation particulière due a la ‘folie’ ou au ‘malaise’ de Pierre. Par conséquent, Eve se trouve dans un labyrinthe de conflits personnels qui ont une racine très profonde dans elle-même—la désapprobation de son mariage de la part de sa mère, la ‘folie’ de Pierre, et ses devoirs envers elle-même et envers les autres. C’est dans cette nouvelle qu’on trouve les thèmes existentialistes de l’aliénation et de la solitude, ainsi que la morale et la ‘folie’, symboliques de la situation des juifs en ce moment historique.

L’aliénation physique et émotionnelle de Pierre représente une idée qui apparaît dans la philosophie de Hegel. Sartre l’utilise dans ses raisonnements, disant que les êtres humains, comme les esprits finis que nous sommes, sont séparés de leur propre conscience. Cette aliénation est mentale et émotionnelle, mais on peut la trouver aussi dans un contexte social, ce qu’on peut voir dans le mode de vie de Pierre. Dans l’existentialisme, cette aliénation joue un rôle très important et nous sépare du concept connu comme «l’autre » (2).

Au milieu du chaos et de la solitude de Pierre, Eve se trouve confuse par toutes les décisions qu’elle pourrait prendre. Dans cette nouvelle, il est important de choisir, mais elle touche le sujet de la morale—ce qui est bon versus ce qui est mauvais. Eve veut comprendre Pierre, et elle le veut complètement, tout entier, pas dans sa chambre, aliéné de tout le monde et d’elle aussi. Bien qu’elle donne tout pour rester avec lui et pour être heureuse, elle sait que sa mère, et la société, ne veut pas qu’elle reste avec Pierre. Une autre question existentialiste nous arrête ici: a-t-on un certain devoir envers les autres, ou vivons-nous seulement pour nous-mêmes?

Le contexte historique influe aussi sur cette nouvelle avec le symbole de la folie ou la maladie de Pierre, qui l’isole du monde. Au moment où Sartre écrivait La Chambre, c’était juste avant le début de la deuxième guerre mondiale. Il sera lui-même dans un camp de concentration plus tard, et vivra dans l’enfer de la séparation des races et des religions, et il a transféré ces pensés dans sa littérature. La folie ou la maladie symbolique de Pierre peuvent représenter, bien qu’il ne soit pas très clair et bien que tout le monde ait des opinions différentes, l’aliénation, la ‘maladie’ des juifs exclus de la société. Les juifs étaient séparés de tout, traités comme des êtres sans importance, comme s’ils avaient une maladie qu’on pouvait attraper à moins qu’on les tue. Sartre, touché par ce moment dans l’histoire, et dans sa vie, a mis ses opinions politiques, d’une manière subtile, dans le personnage de Pierre, étonnamment avant le crime des camps de la deuxième guerre mondiale.
Sartre était un homme de lettres, mais aussi une personne qui avait été marquée par l’injustice et par la politique de l’Europe pendant les deux guerres mondiales. En tant qu’existentialiste, il a transféré ses pensés sur la vie, la société et les êtres humains dans ses romans, ses nouvelles et ses autres travaux littéraires.

Bibliographie
1. Jean Paul Sartre, Science Fair Project Encyclopedia; February 2, 2005: http://www.all-science-fair-projects.com/science_fair_projects_encyclopedia/Jean-Paul_Sartre

2. Existentialism, Stanford Encyclopedia of Philosophy; Stephen Crowell, 2004: http://plato.stanford.edu/entries/existentialism/

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Poésie...
Les Symboles de L’Automne
par
Rosemary Merkel

Mon anniversaire est en Automne,
Le deuxième octobre exactement.
J’aurai vingt ans.

Il commence à refroidir,
vous devez retirer les vetements plus chauds.
Il n’y a autant de personnes dehors.


L’automne est le début d’une nouvelle année scolaire.
Il signifie la fin de l’été.
La plupart des personnes deviennent amères
au début de l’automne.


Les feuilles sur les arbres commencent à changer
leurs couleurs et elles tombent par la suite.
Les couleurs qui représentent l’automne sont brunes, jaunes, oranges, rouges, et noires.


Halloween est en Automne.
Les citrouilles et les épouvantails sont les symboles d’Halloween.



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L'époque romantique...

Stendhal et Julien dans Le Rouge et le Noir
par
Erin Clare

Stendhal, né Henri Beyle, a passé une vie très intéressante. Sa vie commence le 23 janvier 1783, et il vit ses premières années à Grenoble chez son père avocat, qu’il déteste. Sa mère, pour laquelle il avait beaucoup d’amour et d’admiration, meurt quand il n’a que sept ans. Il est ensuite gardé par son grand-père, Henri Gagnon, son oncle, Romain Gagnon, sa sœur, Pauline, et un vieux domestique, Lambert. Il n’aime pas les idéaux bourgeois de sa famille catholique. Cette vie l’étouffe et Stendhal rêve au jour où il pourra partir.
Il n’aime pas sa ville de naissance, Grenoble, mais pendant qu’il y habite, il est un écolier « studieux » (Marill 12). Il entre à l’Ecole Centrale de Grenoble où il reçoit une éducation « idéologique » (Marill 11). « C’est la première et peut-être l’unique occasion de son enfance où il prend contact avec un monde de sentiments tout neufs […] » (17). Il passe quelques années à cette école, et ensuite veut quitter la ville et sa vie là:
Pour fuir Grenoble, il décide en 1799 d’apprendre les mathématiques avec ardeur et d’aller se présenter au concours de l’Ecole Polytechnique. Une fois à Paris, il renonce vite à l’Ecole. (20)
Stendhal lui-même explique cette décision : « Comme il n’y a aucune consolidation […] depuis vingt ans au moins, je détourne les yeux avec horreur du souvenir de cette terrible époque » (13).
Stendhal avait un très fort désir de fuir la vie à laquelle il était né. Il admirait Napoléon, et en 1800, à l’âge tendre de dix-sept ans, l’auteur quitte Paris pour l’Italie où il joint Napoléon et ses troupes. Il devient soldat et reste fidèle à Napoléon jusqu’à ce que celui-ci perde son pouvoir en France en 1814. Stendhal s’installe à Milan. Il y habite jusqu’à 1821 quand il est dénoncé comme un libéral et retourne à Paris.
Sur le sujet d’amour, Stendhal n’était pas très heureux. Il déménageait souvent, de ville en ville, comme d’une fille à l’autre. Son premier amour était sa mère, mais elle meurt quand il a sept ans. Il avait beaucoup d’amantes pendant sa vie, mais il n’y avait que trois ou quatre femmes dont il était vraiment amoureux. La première femme est une ancienne amie de jeunesse à Grenoble, Mélanie Louaison. Ils passent une année passionnée ensemble avant de se séparer. Ensuite, Stendhal a des relations avec Angela Pietragrua. Elle avait une personnalité contrastée à la sienne. Tant que Stendhal se disciplinait, Angela écoutait ses impulsions. Stendhal était aussi amoureux de Mathilde Visconti-Dembrowska, une femme mariée. Elle avait quitté son mari qui l’abusait. Mathilde était le plus grand amour de Stendhal mais malheureusement, elle ne l’aimait pas autant. C’était un grand malheur pour Stendhal, dont il ne s’est jamais rétabli. Son dernier amour était Giulia Rinieri. Stendhal la demande en mariage, mais elle se marie rapidement avec son cousin. C’était une affaire curieuse, et Stendhal était tellement blessé qu’il ne cherchait plus l’amour.
En lisant les biographies de Stendhal, j’ai pensé à la possibilité que Stendhal a basé le personnage de Julien Sorel sur sa propre vie.
D’abord, Le Rouge et le Noir est basé sur un jugement à Grenoble en Décembre 1827. L’homme accusé, Antoine Berthet, avait une vie parallèle à celle de Julien Sorel du livre (Adams 3).
Puis, ni Stendhal ni Julien ne sont fiers d’où ils viennent. Stendhal vient de Grenoble, une ville qui l’avait étouffé pendant sa jeunesse. Julien avait une jeunesse pareille. Il est d’un petit village bourgeois où il travaille le bois avec son père et ses frères. Julien n’est pas comme le reste de sa famille. Il est mécontent de sa vie. Il préfère vivre dans ses livres. Comme Stendhal, Julien rêve de Napoléon. Stendhal, par contre, ne se contente pas seulement de rêver, mais il part pour joindre les troupes de Napoléon.
Ces deux hommes s’essaient d’obtenir une maîtresse d’eux-mêmes. Julien a peur de perdre le contrôle de ses émotions. Il lutte contre les sentiments qui peuvent le rendre vulnérable. Stendhal était pareil: il se critiquait tout le temps. Il jugeait ses actions et ses réponses aux situations sociales d’autres personnes.
Julien fait souvent des plans d’attaque. Il ne réagit jamais spontanément. Il fait toujours des petits plans pour améliorer son niveau social. « Haïssant les riches et nobles, il se servira d’eux pour monter dans la société » (Hazard 172). Il utilise les gens et ses relations avec eux comme une échelle d’où il peut monter dans la société. Stendhal faisait les plans d’attaque aussi, mais plutôt pour gagner les femmes (Atherton 12). Il était bien organisé et il avait souvent beaucoup de projets à la fois, mais souvent il ne réussissait pas.
Ces deux hommes quittent leurs villes natales et n’y pensent plus. Ils habitent, après quelque temps, à Paris. Là, Julien est plus ou moins content de sa vie sociale. Elle ne l’intéresse pas trop, mais il a réussi à s’établir.
Stendhal et Julien sont limités par leur propre égotisme. Ils ne veulent pas se baisser pour les autres. Julien pense toujours à lui-même. Bien que Mme de Rênal soit amoureuse de lui il décide que son apparence publique est plus importante. Stendhal, lui aussi, se concernait trop de lui-même. La seule fois qu’il s’intéresse vraiment a une femme, celle-ci refuse son amour.
Je crois que Stendhal a réfléchi beaucoup à sa propre vie avant d’écrire ce livre. Les manières et les pensées de Julien ne sont pas très différentes des pensées de Stendhal. Ces hommes n’avaient pas beaucoup de chance dans la vie. Ils n’étaient pas très heureux. « La vie ne leur donne pas le bonheur qu’il[s] demandai[en]t ; l’expérience est faite » (Hazard 175).

Works Cited


Adams, Robert M. Stendhal: Notes on a Novelist. New York: Noonday, 1959.

Atherton, John. Stendhal. New York: Hillary,1965.

Hazard, Paul. La Vie de Stendhal. Paris : Gallimard, 1927.

Marill-Albérès, Francine. Stendhal. Classiques du 20e. Siècle. 110. New York : Editions Universitaires, 1970.

Stendhal [Henri Beyle]. Le Rouge et le Noir. Paris : Flammarion, 1964.

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La cultura taína...
 

  Los taínos
por
Amy Lee

En la cultura de los indios taínos, existen muchos aspectos muy complejos y bellos. Hay muchas partes de esta cultura que son un misterio debido a una falta de información histórica antes de la llegada de Cristóbal Colón (Alegría 13). Parece que esta gente indígena prosperó en su ambiente natural hasta la llegada de los españoles a sus litorales. Los taínos vivían en una sociedad muy diferente de la nuestra. Siempre tenían un conocimiento muy agudo de la naturaleza. Ellos trataban de participar en la naturaleza para sobrevivir y para mejorar sus vidas propias (Oliver 140).


Los taínos eran descendientes de la gente “Saladoid” y de la gente “Ostionoid” (Rouse 34). Cuando llegó Colón, los taínos habitaban las Bahamas y las islas de Cuba, Hispañola, Puerto Rico, Jamaica, y puestos adicionales en las islas “Leeward” (Rouse 5; Allaire 27). La población más grande residía en Puerto Rico e Hispañola y estas islas también fueron los lugares de las culturas taínas más avanzadas (Rouse 7).


En general, los taínos vivían en colonias de 1,000 a 2,000 personas, gobernadas por un cacique (Rouse 9). Los taínos no se mudaban de una colonia a otra, en cambio, ellos quedaban en un lugar permanente (Sturtevant 241). Aunque cada colonia era independiente, con frecuencia formaron “alianzas políticas” de 70 a 100 colonias (Wilson 109). Otro aspecto diferente de nuestra cultura moderna en los Estados Unidos, es que los taínos tenían un sistema de ascendencia matriarcal. De hecho, las mujeres a veces se hicieron caciques (Keegan 113).


Dentro de la sociedad taína, había dos clases importantes: la clase élite o los “nitainos” y la clase común o los “naborias” (Keegan 116). En la cultura taina, como en muchas otras culturas, el matrimonio significaba el paso de uno a la edad adulta. Los hombres de los “nitainos” podían casarse con tantas esposas como ellos pudieran mantener (Keegan 115). Frecuentemente, los hombres y las mujeres se pintaban en preparación para varias ceremonias o para la guerra (Rouse 11). Esa es otra tradición similar a muchos grupos antiguos.


La religión y los mitos tenían mucha importancia en el mundo de los taínos. Crearon mitos para explicar fenómenos naturales, el origen del género humano, y la creación del sol y de la luna (Highfield 167). La religión era una mezcla de muchos tipos de creencias y supersticiones. Como escribió un autor, “Taino religion was marked by polytheism, animism, shaminism, and fetishism,” (Highfield 167). A los españoles, mucho de la religión taína les pareció como idolatría, y por lo tanto, ellos destruyeron muchos objetos sagrados a los taínos. Pero, Colón encargó al Padre Ramón Pané que estudiara la religión taína (Rouse 13). Por esta razón, existe hoy bastante información sobre las prácticas religiosas.


El dios más importante en la cultura taína se llamaba “Yocuhu Vagua Maorocoti” (Highfield 167). La madre de este dios, se llamaba “Atabey”, también era muy importante, especialmente para las mujeres (Rouse 13). Los taínos representaban estos dioses y otros de menos importancia, en la forma de esculturas de madera, de piedra y a veces, de otras materias como hueso, concha, cerámica, o paño. Estas esculturas se llamaban “zemis” (Rodríguez 86; Rouse 13). Otros aspectos fundamentales para las creencias de la gente eran las ceremonias y los rituales que significan acontecimientos importantes para los habitantes. Muchas veces estas ceremonias supusieron rituales de vómito o de ayuno para la purificación de los cuerpos (Keegan 115; Highfield 166-67). Los taínos también creían en una vida después de la muerte y enterraban los muertos con regalos para la vida de ultratumba. Estos regalos incluían comida y céramica para preparar los seres queridos para sus futuros en otro mundo (Keegan 116; Rodríguez 83).


Las vidas diarias de los taínos incluían muchos métodos muy innovadores de hacer cosas normales. Los taínos se adaptaban eficazmente a su ambiente natural, entonces no alcanzados por los europeos. No era una vida complicada, pero tampoco era una vida fácil. Ellos se enfrentaron a sus peligros y vencieron muchos retos. Un ejemplo del ingenio de esta gente es la variedad amplia de materias que usaron para utilidades prácticas y artísticas. Estas materias incluyen madera, piedra, concha, caparazón, hueso, coral, algodón, y otras fibras (Olazagasti 131). Ellos tejían cestos para guardar comida y otras necesidades por sus casas (Rouse 9). También tejían otras varias telas y hacían hamacas para dormir (Olazagasti 136; Righter 75).
Dos ejemplos importantes del talento y la creatividad de los taínos son el arte y los instrumentos musicales que ellos hacían a mano. Principalmente, el arte existía para ilustrar ideas religiosas o mitológicas, o para usos prácticos (Roget 101-103). “Utensilios de piedra, adornos de cuerpo, tallas, pinturas por piedra, cerámicas”, y esculturas fueron unas formas más populares del arte (Roget 101). Los instrumentos musicales y la música fueron elementos valiosos en la sociedad taína. La música era una parte importante de sus ceremonias religiosas (Olazagasti 139).


Hay otro aspecto de la vida diaria que ilustra la aptitud increíble de los taínos de explorar su ambiente propio para encontrar soluciones para sobrevivir. Eso es las maneras variadas en que ellos produjeron y cazaron sus fuentes de comida. Una comida cotidiana para los taínos era la mandioca. Ellos usaban este producto para hacer muchas cosas de comer, por ejemplo pan (Righter 75; Wilson 109). Se sabe que, generalmente, las islas donde vivieron los taínos eran de tierra muy fértil. Por esta razón, había una disponibilidad bastante extensa de comidas. Éstas incluyeron una variedad de raíces de plantas, frutas de árboles y de otras plantas como “manioc”, maíz y batatas. También comían tipos de pimientos y frijoles, además de calabazas, piñas, y cacahuetes (Sturtevant 241-43).


Los animales eran la otra fuente de comida más básica. Los taínos eran cazadores muy hábiles y su dieta incluía aves, roedores grandes, iguanas, cobayos, perros, y otros mamíferos pequeños (Peterson 128; Sturtevant 241-42). Para matar estos animales, ellos usaban un arco y flechas, trampas de madera, y redes (Olazagasti 132-33). Además de cazadores, los taínos eran pescadores excelentes y marineros competentes (Wilson 109). Los pescadores taínos desarrollaron técnicas muy innovadores para aumentar sus pescas. Pescaban con redes, envenenaban los peces para “dejarlos estupefactos,” y los criaban en estanques (Righter 75; Sturtevant 241). Comían muchas especies de peces, tortugas marinas, manatís, y varios crustáceos (Peterson 128; Righter 75).


Los primeros informes escritos sobre la cultura de los taínos son del tiempo de la llegada de Colón. Por lo tanto, el principio de la historia escrita taína también fue el final de esa cultura misma. Pero, los informes de Colón y sus hombres proporcionaron información muy valiosa para entender ciertos aspectos de la cultura taína. Por ejemplo, estos españoles observaron las plazas grandes donde los nativos jugaban un deporte con una pelota de goma. Bartolomé de Las Casas comunicó que la gente jugaba frecuentemente y las mujeres también participaban en el juego (Olazagasti 138-39). Las Casas, un protector de los taínos, escribió que las viviendas de los indios eran “firmes, limpias, y sanas” (Olazagasti 137-138). También las primeras cartas de Colón fueron muy positivas con respeto a los taínos. Él escribió sobre su carácter muy generoso y cariñoso. En una carta, él escribió que ellos “do not know what it is to be wicked, or to kill others, or to steal” (Cummins 46-47).


Sin embargo, a pesar de los halagos de Colón, él consideraba su religión y sus rituales como superstición y él trató de convertir a los taínos (Cummins 48). Además de conversión religiosa, muchas otras injusticias ocurrieron a la raza taína. Los españoles abusaron y violaron a las mujeres taínas y robaran sus posesiones a los indios nativos (Rouse 151). Muchos taínos también estuvieron esclavizados por los conquistadores. Muchos de estos esclavos cribaron oro en beneficio de los extranjeros (Rouse 153). Estos obreros y sus familias murieron debido a condiciones de trabajo muy peligosas y una falta de higiene. Otro problema con que los taínos oprimidos tropezaron fue una dieta insuficiente, que causó mucha enfermedad dentro de su población vulnerable (Rouse 154-55).


En 1510, la población de los taínos fue a punto de extinción total por las acciones y abusos de los conquistadores (Alegría 12). Esos conquistadores, quienes encontraron una gente sana y productiva en las bellas islas, y la redujeron a casi nada. Unos historiadores consideraron esta tragedia de la gente taína un “genocidio” por Colón y sus hombres arrogantes (Rouse 138). Pero, sin reparar en como llamarlo, éste es un resultado muy triste. La ruina de la cultura taína fue la primera ruina de una sociedad americana nativa (Wilson 109), y no fue la última.


Bibliografía

Alegría, Ricardo. “The Study of Aboriginal Peoples: Multiple Ways of Knowing.” The
Indigenous People of the Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of Florida, 1997. 11-19.


Allaire, Louis. “The Lesser Antilles before Columbus.” The Indigenous People of the
Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of Florida, 1997. 20-28.


Cummins, Alissandra. “European Views of the Aboriginal Population.” The Indigenous
People of the Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of
Florida, 1997. 46-55.

Highfield, Arnold R. “Some Observation on the Taino Language.” The Indigenous
People of the Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of Florida, 1997. 154-168.


Keegan, William F. “‘No Man [or Woman] Is an Island’: Elements of Taino Social
Organization.” The Indigenous People of the Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of Florida, 1997. 111-117.


Olazagasti, Ignacio. “The Material Culture of the Taino Indians.” The Indigenous
People of the Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of
Florida, 1997. 131-139.


Oliver, José R. “The Taino Cosmos.” The Indigenous People of the Caribbean. Ed.
Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of Florida, 1997. 140-153.


Peterson, James B. “Taino, Island Carib, and Prehistoric Amerindian Economies in the
West Indies: Tropical Forest Adaptations to Island Environments.” The
Indigenous People of the Caribbean. Ed. Samuel M. Wilson. Gainesville: U. Press of Florida, 1997. 109.

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La Plaza del diamante...

El desarrollo de la identidad de Natalia en La Plaza del Diamante

por Mindy Aupperle

 A lo largo del siglo XX ha cambiado la manera tradicional en que se escribe la novela. Estos cambios se deben a las nuevas percepciones del mundo que han sido evidentes desde el comienzo del siglo. Para los escritores del siglo XX, no existen solamente una realidad ni una perspectiva del mundo. Por eso, en vez de las típicas novelas decimonónicas donde hay narradores omniscientes que saben todos los hechos, en las narrativas del siglo XX, hay mucha experimentación con el perspectivismo y el subjetivismo. También existen un nuevo concepto de la identidad, y un gran interés en la personalidad. Mercè Rodoreda incluyó muchos de estos elementos cuando escribió La Plaza del Diamante en 1962. Vamos a analizar la manera en que ella desarolló la identidad del personaje principal en la novela, usando algunos aspectos típicos de la narrativa del siglo XX.
 La Plaza del Diamante es una novela que tiene lugar en Barcelona en la primera mitad del siglo XX. La historia sigue al personaje principal, Natalia, a través de su vida desde su propia perspectiva. Cuando la novela comienza, Natalia es una joven que trabaja en una pastelería. Va a la Plaza del Diamante con su amiga Julieta, y aquí encuentra a Quimet, un carpintero dominante y machista. Quimet cambia el nombre de Natalia a Colometa y le dice que ella va a casarse con él. Natalia se somete a él y ellos se casan. Los años pasan y Natalia y Quimet tienen dos hijos, Antoni y Rita. Después, empieza la Guerra Civil y Quimet y sus amigos se van a luchar en la guerra. Natalia y sus niños sufren mucho para sobrevivir durante este tiempo, y Quimet, sus amigos, y Julieta mueren en la guerra. El comienzo de la posguerra es muy difícil para Natalia, pero finalmente encuentra un trabajo bueno en la casa de Antoni, un tendero de arvejas. Antoni es un hombre sensible y considerado, y después de unos años se casan. Natalia se hace ama de su casa, pero no está contenta con su vida nueva hasta que resuelve todos los acontecimientos de su pasado.
 La historia de Natalia tiene gran efecto en la construcción de su identidad. Todo lo que le pasa forma su personalidad, y todos los acontecimientos de su vida están reflejados en su comportamiento. Natalia es una mujer insegura, débil, y tímida en el mundo de la clase trabajadora, y el contexto en que vive nos ayuda a comprender su identidad. Desde el inicio de la novela, es evidente que la muerte de su madre le causa mucho sufrimiento e inseguridad: "Mi madre muerta hacía años y sin poder aconsejarme… mi padre casado con otra y yo sin madre, que sólo había vivido para cuidarme" (8). Natalia se siente sola en el mundo, y esta soledad la sigue siempre. La señora Enriqueta, una mujer mayor y compasiva, le da buenos consejos a Natalia y trata de hacer el papel de su madre, pero el impacto de la ausencia de la madre ya ocurrió cuando Natalia era niña.
La falta de su madre y la actidud impasible de su padre afectan la manera en que Natalia se comporta, especialmente con los hombres. Ella admite que "mi madre no me había hablado nunca de los hombres" (22), entonces como es tan ingenua, no sabe estar sola y por eso se asocia con los hombres en su vida. Cuando Quimet entra en su vida, Natalia hace todo lo que él le dice. Ella estaba feliz con su novio Pére, un hombre tranquilo y amable, y cuando Quimet le dice que ella va a casarse con él en la Plaza del Diamante, ella tiene miedo de él y corre. Sin embargo, obedece a Quimet y deja a Pére. Quimet es un hombre egoísta, exigente, perezoso, e irrespuetoso, pero Natalia siempre se somete a sus mandatos. Hay muchos ejemplos del maltrato de Quimet y la sumisión de Natalia a través de la novela: Quimet cambia su nombre a Colometa, y ella no pone reparo; Quimet llega tarde para una cita, pero dice que el error es de Natalia; Quimet le echa la culpa a ella cuando piensa que ella habló con Pére, y aunque Natalia no le había visto ni hablado a Pére, le pide perdón a Quimet; Natalia tiene que pintar el apartamento y encerar la silla en la que Quimet no permite que ella se siente; Quimet se enoja cuando Natalia rompe la cama durante el parto; Quimet se pone furioso si Natalia no tiene las mismas opiniones que él; y Quimet se queja de un dolor horrible de la pierna cuando Natalia no le presta a él toda su atención, y como Natalia es crédula, le cree.
Tal vez la combinación de su género sexual y de la actitud social de la época tienen influencia en la formación de la personalidad de Natalia. El papel tradicional de la mujer durante este tiempo incluía el comportamiento obediente, sumiso, y pasivo con los hombres, y podemos asociar a Natalia con esta descripción. Sin embargo, Natalia, como muchas mujeres del tiempo, es una víctima de la opresión machista, y con los hechos de agresión de Quimet contra ella, no es posible que ella pueda darse cuenta de su identidad ni individualidad. Por eso las palomas en la novela son tan importantes, porque son símbolos de la opresión que Natalia siente en su vida: "Sólo oía zureos de palomas… todo yo olía a palomas… no podía decirle que sólo oía a las palomas… no podía contarle que no me podía quejar a nadie" (119-120). Natalia finalmente puede liberarse de su opresión al final de la novela cuando se casa con Antoni. Él es la primera persona que le da la autonomía para descubrir su identidad, y aunque ella toma mucho tiempo para hacerlo, al fin se libera de su jaula psicológica.
 Es de suma importancia que pensemos en la Guerra Civil cuando analizamos los efectos de la historia de Natalia sobre su identidad. No hay muchos detalles de lo que pasa con los acontecimientos de la guerra; solamente las visitas de Quimet nos cuentan la significación de eventos. Sin embargo, desde los ojos de Natalia vemos directamente cómo la confusión política le afecta. De repente los problemas pequeños de la vida se hacen muy grandes para ella. Todos los días Natalia vive con el miedo, la tristeza, y la inseguridad. No puede encontrar trabajo, y tiene que ponerle a Antoni en una colonia porque no tienen suficiente comida. Tiene que vender todo que lo tiene solamente para vivir, y a veces no tiene la fuerza para salir de la cama por la mañana. Dice que "Por la noche, si me despertaba me sentía por dentro como una casa cuando vienen los hombres de la mudanza y lo sacan todo de su sitio…" (171), "No sé cómo vivimos aquellos días…" (174), y "Pensé por un momento que a lo mejor podría pedir limonsa…" (190). El punto culminante de su estado de desesperación ocurre cuando quiere matarse y también matar a sus niños con el aguafuerte cuando ellos duermen porque están muriéndose de hambre. Aunque sobreviven este tiempo difícil, Natalia se hace más débil e insegura que nunca.
 La historia de Natalia nos explica mucho del comportamiento de ella, pero es a traves del discurso de la novela que realmente podemos conocerla y entender su identidad. La novela está escrita en primera persona, entonces todo lo que leemos es la subjetiva realidad de Natalia. Rodoreda usa muchas estrategias estilísticas para que sepamos las percepciones que Natalia tiene del mundo y la manera en que ella piensa. Natalia nos cuenta su historia como si estuviera hablando, y su estilo oral es evidente con los múltiples "y" a través de la novela: "Y cuando ya había dicho pobre María… Y no me podía quitar… Y sólo pensaba en la María… Y la madre de Quimet…" (46). Al mismo tiempo, sabemos sus pensamientos más íntimos por el fluir de conciencia incluido en su narración: "Y los músicos, sudados y en mangas de camisa. Mi madre muerta hacía años y sin poder aconsejarme…" (8). Cuando Natalia interrumpe en la narración de esta manera, podemos comprender las cosas en que piensa siempre.
El uso de la repetición y la cantidad de detalles también nos da una idea de qué tipo de persona es Natalia. Cuando un acontecimiento significa mucho para ella, repite unas palabras o frases para dar énfasis. Por ejemplo, cuando está completamente harta de las palomas en su casa, dice una secuencia de "no podía": "No podía decirle que sólo oía a las palomas… no podía decirle que si un huevo se caía… no podía decirle que sólo oía gritos de pichones… no podía decirle que sólo oía el zureo…" (119). De hecho, las frases "no podía", "no sabía" y "no sé" son frecuentes en su narración, y es insólito si ella dice una frase con confianza, como "todavía me acuerdo de aquel aire fresco…" (78). Por eso, sabemos que Natalia siempre vive en un estado de inseguridad e incertidumbre de sí misma. Los detalles que son muy evidentes en todas las descripciones de la novela nos dan otra perspectiva de Natalia porque nos muestran su perspectiva única del mundo. La persona típica no presta atención a cada detalle de la vida cotidiana, pero Natalia se fija en todo. Como es tan atenta, podemos ver con claridad el punto de vista que tiene. Por ejemplo, cuando mira la lluvia, no sólo mira. Ella nota que "colgaban gotas de lluvia en los alambres de tender la ropa y jugaban a perseguirse, y, a veces, alguna caía y antes de caer se estiraba, estiraba, como si le costara desprenderse" (25).
A veces, si queremos conocer y entender a Natalia, tenemos que escuchar su silencio. El silencio, que es otra estrategia usada por Rodoreda, nos hace pensar en lo que ella debe decir. Tenemos que preguntarnos, ¿Por qué ella no comenta sobre el maltratamiento de Quimet?; ¿Le molesta a ella?; ¿Por qué no dice nada cuando Quimet le llama "pobre María"?; ¿Es Natalia realmente tan inocente, ingenua, confundida, e indefensa?. Aunque ella no nos da las respuestas de estas preguntas directamente en su narración, su silencio habla por ella cuando leemos entre las líneas de lo que dice. Este aspecto es especialmente importante al final de la novela cuando Natalia grita en la Plaza del Diamante con todo su esfuerzo. Ella no comenta el grito después, pero sabemos que ha soltado el dolor de su pasado, entonces finalmente puede vivir en paz.
  La narración de Natalia es subjetiva, entonces la estructura de la novela también tiene importancia para comprender la identidad de la protagonista. No existe equilibrio en la novela porque no hay una correspondencia entre el tiempo de la narración y el tiempo que pasa. La mayoría de la novela abarca los años de la guerra y el matrimonio de Quimet y Natalia. Durante este tiempo vemos tantos detalles y descripciones de los días. Cuando la guerra se acaba, sin embargo, los días y años no le importan a ella, y mucho tiempo pasa rápidamente: "Vi caer muchas hojas y vi salir muchos brotes nuevos" (221). Por eso sabemos lo que ella considera de primera importancia en su vida. No son los años cuando ella vive con Antonio y tiene todo lo que quiere y la libertad para encontrarse a sí misma; son los años en que tiene que vivir con la opresión y el miedo, luchando por su vida sin saber quién es.
 En fin, Mercé Rodoreda aplicó con éxito estrategias típicas de la narrativa del siglo XX para desarrollar el personaje de Natalia en La Plaza del Diamante. Usando el perspectivismo y el subjetivismo, ella nos permite ver el mundo desde los ojos de una protagonista débil e insegura. Al mismo tiempo, nos enseña que la identidad es algo difícil de definir, y que la personalidad no es uni-dimensional. Con La Plaza del Diamante, no sólo tenemos la oportunidad de conocer a Natalia en todos los aspectos, sino también podemos aprender mucho de la situación social en España durante la primera mitad del siglo desde la perspecitiva de una mujer.
 
 

Referencias
Rodoreda, Mercé. La Plaza del Diamante. Barcelona: Edhasa, 1982.

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Der Wille zu leben

von Edward Manfre
Am 28. Oktober, als die Sonne unter und die Sterne aufgingen, als der Tag zur Nacht und der Himmel schwarz wurde, wurde es erledigt.   Ich hatte genug von den Träumen und der Hoffnung--die Welt wurde mir langweilig.  Für mich existierte die Hoffnung nicht mehr, nur in Träumen, die es für mich eigentlich auch nicht gab.   Mein Leben war wie ein Lied, das im Radio immer wiederholt wird.  Am Ende ist es so abgedroschen, daß es keiner mehr hören möchte.   Ich hatte keine Freunde mehr und sogar keine Wahl.   Ich musste es machen.  Also hatte ich vor, mich umzubringen.   Ja, die Tat, die nur angstvolle Menschen machen.   Ich sag´s Ihnen, ich hatte keine Wahl, denn ich war immer mein größter Feind. 
* * *
Warum?  Also warum wäre die ideale Frage, darüber bin ich mir sicher.   Aber darauf kann ich leider keine Antwort geben, weil ich es persönlich nicht weiß.  Ich mußte es nur machen.   Hatten sie niemals das Gefühl, daß Sie sich selbst einfach nicht mehr ausstehen können?   Wenn Sie das verstehen, dann verstehen Sie mich.   Wenn nicht, dann vergessen Sie, was bis jetzt geschrieben wurde.  Legen Sie es zur Seite und gehen Sie weg.  Diese Geschichte ist nur für die Verlorenen, die Menschen, die ihre Existenz in Frage stellen.  Wir sind schließlich ein großes Volk. 
Somit möchte ich die Zeit zurückspulen.   Am 27.10 hatte ich mich schon für den Tod entschieden, als ich mein arrogantes Gesicht im Spiegel sah.   So eine Verschwendung menschlichen Wesens war es.   Ich dachte immer, kein guter Mensch würde so aussehen und so war das richtig.  Ich bin kein guter Mensch, sagte ich lachend.   Es war genau wie in der Kurzgeschichte Skorpion.   Leider war mein Leben keine Novelle, die man zur Seite schieben konnte, wenn Schluß war.  Im Leben gibt es weder eine literarische noch eine konkrete Bedeutung; Dichter und Autoren machen es nur so.  Zumindest bin ich der Meinung.   Wenn´s vorbei ist, dann ist es vorbei.   Ich glaube, daß manche traurigerweise dem Leben eine persönliche, tiefe Bedeutung  hinzufügen.  Diese Menschen tun mir sehr leid, weil es nach dem Tode nur eins gibt:   kalte Erde.  Tot ist tot. 
An meinem Gesicht war gar nichts Außergewöhnliches, nur meine grünen Augen, mein braunes Haar, meine rosige Haut—ganz normal.   Aber wenn ich mich anschaute, wurde mir zutiefst schlecht.   Ich konnte im Spiegel meine Arroganz und persönliche Besessenheit sogar spüren .  Meine Welt drehte sich um mich.  War wirklich zu schade, dachte ich mir immer, daß ich keine Andere lieben konnte.   Man könnte sagen, der Spiegel war mein Partner.   Mit ihm war ich zufrieden.   Für mich begann und endete der Tag vorm Spiegel.   Wenn ich mich irgendwann allein oder verlassen fühlte, kuckte ich mich an—eine simple, wunderbare Tat.   Dann wurde ich immer glücklich.   Ich hatte mich immer von den   Karten ärgern lassen, in denen man das scheußliche Zitat: „Ich bin froh, weil ich dich habe,“ lesen konnte.   Es sollte eine kleine Korrektur geben, meiner Meinung nach.   Sehen Sie, ich war immer froh, weil ich mich hatte. 
Ich kam aus dem Badezimmer heraus und wurde plötzlich geschockt.   Klopfen an der Tür—es war komisch, weil mich normalerweise keiner besuchen  kam.   Ich machte auf, als meine Mutter mich in den Arm nahm.   Sie weinte so sehr, daß ich mich sofort fragte, was ihr fehlte, obwohl es mir im Prinzip egal war.   Ich hatte keine gute Beziehung zu meinen Eltern.   Mein Vater war ziemlich früh in meinem Leben gestorben, als ich 3 war und meine Mutter und ich kamen danach niemals miteinander klar.  Jedenfalls konnte Mutter fast nicht sprechen, also musste ich sie leider fragen, was mit ihr los war.   Langsam kamen die Worte heraus.   „Eddie....ich...habe...Krebs......und und die Ärtze sagen, ich werde bald sterben.“  Sie sprach das Ganze so ruhig aus, daß ich sogar zweimal denken musste.  Ein Gedanke lief durch meinen Kopf...
Toll. Keiner da, um mich zu ärgern.
Ich stand da erstaunt, während ich Mutter in meinem Arm hielt.  Irgendwie schien mir der Gedanke zu gefühllos zu sein, auch für mich.  Sie weinte so sehr, ich dachte, daß sogar ich anfangen würde zu weinen, was ich gewöhnlicherweise nie tat.  Der Gedanke belästigte mich.  Tausende Fragen flogen mir durch den Kopf.  War das tatsächlich mein Gedanke?   Wie konnte ich in der Tat so etwas denken...über meine Mutter?   Für die restliche Zeit stand ich da sprachlos und versuchte meinen spontanen Gedanken zu begreifen.  Ich brauchte H-I-L-F-E.  Aber mir konnte kein Mensch helfen.   Menschen können nur anderen Menschen helfen.   Ich war ein Biest.
Nachdem meine Mutter weg war, verbrachte ich den Rest meines Tages in Verwirrung.   Der eine Gedanke lastete so schwer auf mir, daß ich kaum etwas machen konnte.  Ich konnte nicht arbeiten, nicht essen.  Es war wie im Traum.  Helle Lichter blinkten tausendmal pro Sekunde vor meinen Augen.   Alles wurde weiss, dann schwarz, dann blau, dann gelb.   Ich konnte nur sitzen...und denken...und schwitzen.   Mein Denken hatte mich immer dazu gebracht Angst zu haben.   Dieses besondere Mal war keine Ausnahme.   War ich gut, böse, lebendig, tot?   Was war ich überhaupt und was war mein Zweck im Leben?   Ich wußte nicht, was ich aus meinem Leben haben wollte.   Liebe?  Sicherlich war sie es nicht.  Ich war einfach kein Mensch.  Meine Mutter würde sterben, meine eigene Mutter, die mich von Anfang an vorbehaltlos liebte und alles, woran ich dachte, war ich.  Wie passend.  Ich glaube, das sollte für mich ein Zeichen sein.   Ich war kein guter Mensch.  
Während der nächsten Stunden saß  ich zu Hause auf der Couch.  Ich dachte nur an mich, mein Leben, meine Fehler, an meine Gewinne und Verluste.   Mein Gehirn dachte aber schneller, als ich fühlen konnte.   Die Sachen waren alle nur wertlose Erinnerungen und was will man mit Erinnerungen?  Sie haben doch gar keine Würde, keine Bedeutung für die verlorenen Menschen.    Denn durch die Erinnerung wird dem Verlorenen klar, daß er lebte, was ihm eigentlich nicht so gefällt.   Wenn möglich, möchte so ein Mensch „tot“ leben.   Ich nehme an, daß ich das verstand, bevor mir die Augen zufielen und ich einschlief.  Ich genoß es, weil ich wußte, daß ich nie wieder menschlich schlafen würde.
* * *
Wie häßlich ist das Bild eines Mannes, in dem es keine Liebe—nur Steine—gibt?   Mit dieser Frage wachte ich auf, und plötzlich fiel es mir ein:  ich war mein größter Feind.  Die Quelle der bösen Gedanken war ich.  Ich lag alleine im Bett bis spät morgens, während ich mir die Methode meines Todes ausdachte.  Zum Glück befand sich mein Revolver im Schrank.  Ein Schuß auf den Kopf würde mein nachdenkliches Gehirn zur Ruhe bringen.  Ich konnte keine Zeit verlieren, also holte ich mir die Pistole und setzte ich mich wieder auf mein Bett.  Ich saß da zitternd und ängstlich vor der Zukunft—und vor allem vor mir.  
Der Tag verging in einem Augenblick, und es wurde langsam Abend.  Es gab aber genug Licht im Himmel, daß man die Sterne und die Wolken noch gleichzeitig erkennen konnte.  Ich schwitzte so sehr, machte die Augen zu und fing an zu weinen.   Ich fühlte mich wie meine Mutter.   Ich würde sterben wie sie.   Trotz allem liebte ich sie, obwohl ich es nie so zeigte.   Ich drückte sie nie, küsste sie nie.   Schade.  Aber ich glaube, daß sie es doch wissen müsste.   Ich liebte sie.   Jetzt würde sie ihr kurzes, restliches Leben ohne mich ausleben.  Sie würde mir fehlen.  Es kam mir sehr merkwürdig vor, daß ich Liebe in meinem Tode fand.   Aber mein Leben hatte sich immer um mich gedreht, und ich würde es nicht anders beenden lassen.   Somit stellte ich den Revolver auf meinen Kopf.
* * *
Ich hörte plöztlich einen Schuß, aber doch nicht meinen.  Der Krach kam vom Badezimmer.   Ich ließ die Pistole fallen und lief hinein.   Das Zimmer roch nach Tod; Blut war überall zu sehen und da lag der Körper—meine Mutters Körper—auf dem Boden.   Mama war tot.   Sie beging Selbstmord in meinem Badezimmer.   Wie kam sie hierher?  Ihr Körper zitterte immer noch.   Ich fiel auf die Knie und ließ den Kopf hängen.   Eine Träne schwamm auf meiner Wange.   Meine Mutter starb in meinem Haus, wo ich hätte sterben sollen.  Aber warum?  Neben ihrem Kopf war ein kleiner Briefumschlag, in dem es einen kurzen Brief gab.   Zwischen meinen salzigen Tränen zwang ich mich dazu, den Brief zu lesen.  Darauf standen nur sieben Worte:  Liebe dein Leben, mach es doch nicht!  Mein Körper fiel auf den Boden, ich drückte den Brief fest gegen mein Herz und weinte hemmungslos für eine kurze Zeit.  Mutti kannte mich zu gut.
Als die Polizei endlich ankam, halfen mir zwei Offizier hoch.  Ich schaute meine Mutter nach, als die anderen Männer sie aus dem Zimmer trugen und in den Krankenwagen brachten.   Meine Mutter hatte mich geliebt.   Sie starb, damit ich leben könnte.    Ich entschied mich doch zu leben—für mich und für sie.  Ich liebte sie.  Und ich war so froh, daß ich sie hatte
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Meine Schwester
von Amy Lubiensky
Was ist mit dem kleinen Mädchen passiert?
Die mir folgte um das Haus und überall wo ich ginig?
Die mich immer imitierte? Die alles machte was ich machte?
Ja, was ist mit ihr passiert?
Jetzt sehe ich eine junge Frau.
Die mir nicht mehr folgt um das Haus und überall wo ich gehe.
Die mich nicht mehr imitiert. Die macht nichts was ich mache.
Was ist mit meiner Unschuld passiert?
Die mich verhinderte meine Unschuld zu erkennen?
Die mich verhinderte die Unschuld meiner Schwester zu erkennen?
Jetzt bin ich nicht mehr unshuldig.
Jetzt ist meine Schwester nicht mehr unshuldig.
Nimm sie nicht, böses, böses Wissen!
Du kannst sie von mir nicht nehmen!
Ich war es, die ihre Träume, Hoffnungen, Abenteuer, Trauigkeiten une Qualen teilte.
Was muss ich machen, um meine Unwissenkeit wiederzulangen?
Was muss ich machen, um ihre Unwissenkeit wiederzulangen?
Ja, die Unwissenkeit ist teuer,
Aber es gibt nichts Herrlicheres.

 
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